Omecihuatl

Omecihuatl era la parte femenina de la deidad dual creadora de la cosmogonía según los azteca. ¡A continuación, les brindaremos más información sobre esta deidad tan particular del mundo americano, acompáñenos!.

La religión en Mesoamérica ¹

Diversas fuentes regionales permiten identificar la creencia, por parte de diversos pueblos mesoamericanos, de una deidad suprema que es origen de cuanto existe en el universo, incluso los otros seres divinos. Son varios los códices en los que aparece esta idea ( Rollo Selden, Códice Gómez de Orozco y el Vaticano A) y que afirman la concepción «dual» de esta divinidad, la cual tendrá una parte masculina y otra femenina. Se puede constatar que esta divinidad dual recibirá diferentes nombres y sobrenombres según los diversos pueblos originarios de Mesoamérica.

Durante su época de apogeo, los mexicas  trataron de ordenar sus relatos míticos con las demás creencias religiosas de la región bajo su hegemonía. Al igual que para muchos de los pueblos de Mesoamérica, el mundo era pensado en forma de cruz, englobada en la tierra y rodeada por un medio acuático indeterminado. Sus límites eran los cuatro puntos cardinales, y en el centro se encontraba un punto de comunicación entre el cielo y el inframundo. En este punto medio es donde se daba el nacimiento y la muerte, además constituía el quinto punto cardinal.

cosmogonía azteca
Representación grafica de la cosmogonía azteca. Extraído de masdemx.

Por encima de la superficie terrestre se encontraban los trece cielos de naturaleza masculina, mientras que por debajo de ella tenían lugar los nueve inframundos del Mictlán de carácter femenino, con divinidades directamente relacionadas en ambos lugares. Con respecto al orden del mundo celeste no existe un acuerdo unánime de cómo ordenarlos jerárquica o numéricamente. Mientras que para unos se ordenan sucesivamente del primero al decimotercero, que sería el más elevado, para otros, sin embargo, el séptimo es el cielo más elevado, ya que los cielos formarían una pirámide escalonada en donde cada cielo sería una especie de escalón: el primero en el Este con la salida del sol y el decimotercero en el Oeste para luego pasar al inframundo. Por otro lado, con respecto a los nueve inframundos, estos también tendrían un orden parecido pero conformando un tipo de pirámide invertida, para que el sol en su viaje nocturno fuese pasando por cada uno de ellos

¿Quién es Omecihuatl? ²

Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente, para la cultura azteca la creación fue presidida por esa “Pareja Divina”, quienes se encontraban en el decimotercer cielo, llamado Omeyocan. La parte femenina de esa pareja era Omecihuatl, la madre de los dioses y señora del cielo nocturno, mientras que Ometecuhtli era la parte masculina y era denominado como señor del centro y era representado por el sol.

La “Pareja Primordial” procreó cuatro hijos divinos; los cuatro Tezcatlipocas: Tezcatlipoca Yaotl, Huitzilopochtli, Xipe Tótec y Quetzalcóatl, relacionados con las cuatro direcciones del mundo y de los que surgen otras divinidades. Tras un largo período de inactividad, esos dioses crean la tierra, el infierno, los trece cielos y las deidades respectivas a otras creaciones. Al parecer, este Dios dual además de residir en el más alto de los cielos, también se encontraba presente de forma muy principal en el centro del mundo, atento a las vicisitudes terrestres.

 

Tú fuiste hecho en Omeyocan,
lugar de la dualidad.
Tu madre, tu padre,
Ometecuhtli, Omecihuatl,
Señor, Señor de la dualidad,
la Señora celeste,
te formó, te hizo


Códice florentino, 1979, II, 123 v.

 

Por otro lado, con respecto a la antigüedad de esta creencia, se puede verificar el largo antaño a través de la siguiente fuente de lengua náhuatl:

Y sabían los toltecas
que muchos son los cielos,
decían que son doce divisiones superpuestas.
Allí [sobre ellas] vive el verdadero dios
y su compañera.
El dios celestial se llama Señor de la dualidad
y su compañera se llama Señora de la dualidad,
Señora celeste.
Quiere decir:
sobre los doce cielos es rey, es señor

Códice matritense, 1907, VIII, fol. 175 v

 

Bibliografía

¹ – Mandrini, Raúl. América aborigen: De los primeros pobladores a la invasión europea. Buenos Aires. Siglo Veintiuno Editores,2013.

² -Porro Gutierrez, Jesús M. & Lucía Pérez Flores. La religión azteca. Facultad de Filosofía y Letras. Valladolid. 2018.

-Portilla, Miguel León. Ometeotl, El supremo dios dual, y Tezcatlipoca «Dios principal». 200

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Matías Dotto

Historia - Universidad Nacional Tres de Febrero. Instituto de Estudios Históricos - UNTREF.

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