América ColonialArteEuropaGobiernoIndependenciasMonarquíasRevolución

Fernando VII – España

Fernando VII fue Rey de España. También fue prisionero de Napoleón y regresó al poder en 1814. Este Rey gobernó entre los años 1814 y 1833. Sus años de mandatoson vistos como un momento de inflexión para la política de España, dado que cambia el sistema monárquico al sistema constitucional. Por otra parte, durante su reinado acontecen las independencias americanas, situación que complejizó la posición de la Corona y le restó poderes hasta su destitución y posterior aceptación de la constitución.

Este personaje de la historia ha sido clave no sólo para la historia de España, sino también para la historia de Europa y el devenir de las independencias de América Latina.

Si quieres conocer en detalle la historia de este rey, sigue leyendo que te enterarás de cada dato.

¿Quién fue Fernando VII, El deseado? ⁽¹

Fernando VII de España – Imagen extraída de wikipedia

Fernando VII, también conocido como “El deseado” o “El rey Felón” nació el 14 de octubre de 1784 en Madrid. Fue hijo del Rey Carlos IV de España y de la reina María Luisa de Parma. Al momento de nacer Fernando, se encontraba reinando su abuelo, el rey Carlos III de España, mientras que su padre era el príncipe de Asturias.

El matrimonio del rey Carlos IV y de su esposa María Luisa de Parma tuvieron 14 hijos, y Fernando ocuparía el lugar noveno entre todos. Sin embargo, al mes de nacido se empezó a pensar en Fernando como el futuro heredero del trono quedando solo detrás de su padre, el rey Carlos IV, debido a que todos sus hermanos mayores habían fallecido.

Al momento de nacer, Fernando tenía muchas complicaciones de salud. A la edad de 3 años, su vida peligraba debido a su estado de salud. Sin embargo, posteriormente se recuperó aunque quedaría delicado de salud durante toda su vida.

En 1789, (año de la revolución francesa, fallece su abuelo, el rey Carlos III de España. Por esa razón, su padre es reconocido como rey bajo el nombre de Carlos IV. Más tarde, Fernando es nombrado príncipe de Asturias a la edad apenas de 5 años y, de este modo, se convierte en heredero de la corona española.

Este futuro rey era desinteresado y reacio a la educación que tenía que recibir, razón por la cual, se le empezaron a conseguir diferentes tutores para que puedan educarle. Adicionalmente, no era un niño que tuviera facilidad para aprender, por lo que tardó muchos años en leer y escribir con soltura.

También, era una persona solitaria que de joven disfrutaba del humor negro y tendencia a la crueldad. Sus grandes pasiones eran el arte, los juegos de azar, el teatro y las corridas de toros, pero poco y nada se interesaba de joven por los asuntos de estado o por los estudios.

Su compromiso matrimonial

Al ser el futuro heredero del trono, de joven se empezó a negociar su casamiento arreglado. Así, la familia le comprometió con su prima hermana, la princesa María Antonia de Nápoles. El 6 de octubre de 1802, Fernando VII se casaría con su prima. Al momento de la boda, ambos tenían 17 años.

El fallecimiento de María Antonia

Al ser un acuerdo matrimonial arreglado por las familias, la princesa no sentía ni la más mínima atracción por su futuro esposo, dado que éste tenía (de nacimiento) cierta deformación y obesidad. Por otra parte, Fernando diría de su esposa, que sería poco agraciada. De este modo, cada uno comenzó a hacer su vida personal por caminos separados.

María Antonia muere pocos años después sin descendencia y tras las complicaciones que le suscitaron 3 embarazos que no llegaron a término. En el último aborto espontáneo, Maria Antonia fallece, aunque se sospecha que también podría haber sido envenenada por su suegra, la reina María Luisa.

Luego de fallecer su esposa, es la figura de Manuel Godoy quien se ocupa de buscar una segunda esposa para Fernando a fin de asegurar la descendencia del trono. La finalidad, en ese momento, era lograr una alianza con Napoleón Bonaparte puesto que se avecinaba una invasión de la corona española y la francesa al reino de Portugal.

Pero el príncipe no sentía oportuna la influencia que Manuel Godoy tenía hacia sus padres (en particular hacia su madre, dado que se sospechaba era su amante), razón por la cual realiza una conspiración para derrocar a su propio padre del reino. Sin embargo, la constipación no tiene buenos resultados.

El Tratado de Fontainebleau

Con este tratado se inicia lo que se conoce como la Guerra de Independencia Española. El 27 de octubre de 1807, se firma el Tratado de Fontainebleau. En este, la corona española le daba permiso a las francesas para atravesar la península Ibérica e invadir Portugal. Sin embargo, el tratado sería una trampa, dado que los franceses también invadieron el reino de España tras querer llegar a Portugal.

De este modo, la realeza española decide exiliarse en América, situación que ya había sucedido en la familia real portuguesa durante las invasiones napoleónicas.

El motín de Aranjuez

En marzo de 1809, Fernando encabeza una revuelta popular que exigía la destitución de Manuel Godoy como asesor del rey y del rey Carlos IV, padre de Fernando.

Esto provocó que el rey se inclinara por el apoyo a su hijo Fernando. De este modo, se convierte en rey con el nombre de Fernando VII el 19 de marzo de 1809.

A pesar de que es recibido de buen modo por el pueblo, la situación no agradó a Napoleón que veía con malos ojos la destitución del rey Carlos IV y el trono de Fernando VII, puesto que deseaba que la corona española estuviese en manos de algunos de sus hermanos.

Ante esta situación, Napoleón persuade a Fernando para que se reuniesen en Francia. El rey de España en un primero momento no acepta trasladarse, aunque luego sí lo hace reuniéndose con el emperador en territorio Francés.

Las abdicaciones de Bayona

Napoleón convence a Fernando para que le devolviese la corona a su padre a cambio de un palacio y de una considerada renta. Sin embargo, los planes de Napoleón no eran regresarle la corona al antiguo rey, dado que Carlos IV había decidido entregarle la corona a Napoleón a cambio de riquezas y bienes. De este modo, Napoleón reserva el reinado de España para alguien de su confianza. Así, le da la corona española a su hermano, José Bonaparte, que también fue conocido como “Pepe Bonaparte”.

Una vez que Napoleón obtiene la corona de España, Fernando VII, su hermano y uno de sus tíos son apresados en un castillo, aunque su vida gozaba de ciertos beneficios como los paseos por los alrededores del castillo, los juegos de caza y participaban de bailes y cenas, etc.

A pesar de su vida de lujo aunque se encontraba prisionero, Fernando nunca intentó escaparse del mismo y hasta mantenía un trato cordial y vasta correspondencia con Napoleón.

No obstante, el pueblo le empieza a ver como “El deseado” dado que éste consideraba que Fernando había sido víctima primero de sus padres, luego de Manuel Godoy y finalmente de Napoleón. De este modo, se empieza a pensar en las diferentes alternativas para que Fernando VII recuperase el trono y se destituyese a José Bonaparte.

La situación interna se complejizó debido a la resistencia del pueblo, razón por la cual José Bonaparte, decide simplemente retirarse del trono Español y regresar a Francia llevándose consigo documentos de gran importancia y gran cantidad de joyas.

El tratado de Valençay

Este tratado se firma el 11 de diciembre de 1813 entre Fernando VII y Napoleón Bonaparte. En este Bonaparte reconoce a Fernando VII como líder de España tras la huida de su hermano.

Extraído de espanaenlahistoria

Por su parte, Fernando, se comprometía a no tomar represalia contra nadie de la familia Bonaparte, estuviesen o no en territorio Español. De esta manera, el 7 de marzo de 1814, Fernando VII regresa a Francia, aunque no sería reconocido como rey legalmente hasta tanto no jurase la constitución.

Los gobiernos de Fernando VII

Tras el regreso del monarca, éste no iría directamente hacia Madrid, sino que se detendría en diferentes lugares, motivo por el cual no juró la constitución, aunque sí fue recibido de la mejor forma.

Los gobiernos de este monarca quedarían marcados no sólo por las invasiones napoleónicas, sino también por el enfrentamiento intrafamiliar entre liberales y absolutistas.

El sexenio absolutista – 1814 a 1820

Tras su llegada le entregaron el manifiesto de los Persas. En este, se le pedía que restituyera la plena soberanía real. De esta manera, el rey decretó la abolición de la constitución de 1812 y empezó a reinar con poderes absolutos como monarca de España.

Documento extraído de website:wikipedia.org

Esto implicaba regresar al antiguo régimen. Así, el monarca logró restituir los señoríos, los bienes confiscados a la iglesia y los privilegios de los nobles.

La situación económica que atravesó España desde el regreso de Fernando VII al poder era crítica: poblados completos desiertos, falta de empleo y miseria absoluta eran características del pueblo durante los primeros 6 años de su gobierno.

Ante esta situación, los liberales intentan recuperar el control mediante pronunciamientos o sublevaciones pero no tuvieron efecto a falta del compromiso y apoyo de la población, razón por la cual son perseguidos y encarcelados. Incluso, muchos de ellos, son exiliados.

El segundo y tercer matrimonio de Fernando

María Isabel de Braganza fue elegida como la segunda esposa de Fernando. Adicionalmente, ella era su sobrina. El 20 de septiembre de 1816 se celebró la boda entre ambos en Madrid. Dos meses más tarde, quedaría embarazada de una niña a quien le pusieron de nombre María Luisa Isabel. Sin embargo, la pequeña heredera fallecería luego de 4 meses.

En su segundo embarazo y en el momento de dar a luz, María Isabel fallecería junto con la niña producto de una mala cesárea.

Tras la muerte, se decide volver a buscar otra prometida para el rey. Esta vez la elegida fue María Josefa Amalia de Sajonia, princesa alemana. Así, el 20 de octubre de 1819 se celebró su boda.

El trienio liberal (1820 – 1823)

En el año 1820 triunfa el pronunciamiento liberal del Coronel Riego quien vuelve a pronunciar la constitución de 1812 en San Juan Sevilla. De esta forma, Fernando VII debe realizar 3 actos:

  • Liberal a los liberales que habían sido encarcelados durante el sexenio
  • Jurar la constitución
  • Convocar las cortes
  • Se restituyeron las reformas que se habían aproado en las cortes de Cádiz

La lucha entre los moderados y los exaltados

Durante todo este período los enfrentamientos entre estos dos grupos se acrecentaron. Por un lado, los moderados tenían ideas de realizar reformas suaves, mientras que los exaltados pedían reformas con cambios radicales defendiendo la constitución de Cádiz.

En este período hubo varios intentos golpistas por parte de los absolutistas. Es decir, de aquellos que deseaban que el régimen monárquico regresara a España. Estos intentos tuvieron el apoyo de varios países de Europa y, desde luego, del mismo Rey.

En 1823 la Santa Alianza envía a España a los Cien mil hijos de San Luis. Este era un ejército que repuso, nuevamente, a Fernando VII como rey absoluto.

El final del absolutismo (1823 – 1833)

Una vez que Fernando VII regresó al poder como monarca absoluto, se produjo una situación paralelamente que marcaría mucho el destino final del absolutismo: la hacienda no tenía fondos. A esto se sumó la pérdida de la mayoría de las colonias americanas que ya se encontraban independizadas o bien en vías de poder independizarse.

En 1829, se envían campañas para intentar recuperar colonias como México, aunque finalmente no lo conseguiría.

Durante este año, también fallece su tercera esposa, aunque no había podido tener hijos con él.

Ante la situación, los ciudadanos empezaron a poner sus ojos en otros posibles futuros monarcas que heredasen el trono. No obstante, Fernando buscó una cuarta esposa; María Cristina de Borbón, otra de sus sobrinas. El 9 de diciembre de 1829 se celebró su boda en Madrid. De esta unión nacería una niña de nombre Isabel (la futura Isabel II de España) en el año 1830.

La ley sálica

La ley sálica era una ley que impedía a las mujeres reinar como herederas del trono real. Fernando VII no había tenido descendencia varón, razón por la cual en 1830 promulgó la pragmática sanción derogando así la ley sálica. De esta forma, su hija Isabel podría reinar.

En el año 1832, su esposa da a luz a una segunda niña de nombre María Luisa Fernanda.

Ante esta situación, muchos absolutistas no aceptaron dicho cambio y apoyaron, en su lugar, al hermano de Fernando VII; Carlos de Borbón.

El fallecimiento de Fernando VII

En el año 1833 Fernando VII muere dejando en su lugar a su esposa María Cristina, dado que su hija Isabel era menor de edad.

La primera guerra carlista

Esta guerra surge entre la reina María Cristina, viuda del rey Fernando VII y el hermano de éste; Carlón de Borbón.

Esta guerra tuvo lugar entre 1833 hasta 1840. La misma representó no solo dos figuras opuestas sino dos posiciones ideológicas también diferentes. Por un lado, aquellos que apoyaban a la reina María Cristina eran los liberales, mientras que los carlistas eran apoyados por aquellos que defendían el absolutismo.

Esta guerra tuvo fin con la derrota sobre los carlistas simbólicamente en el abrazo de Vergara. Sin embargo, no sería la última vez que ambos bandos se enfrentarían, dado que se volverían a cruzar en otras dos guerras durante el siglo XX.

Bibliografía

¹- Lafuente, Modesto. Historia general de España, Volumen 26. Segunda Edición. Año 1869. Madrid.

Martínez de la Rosa, Francisco (1857). Bosquejo histórico de la política de España: desde los tiempos de los Reyes Católicos hasta nuestros días. Madrid: Imprenta y Estereotipia de M. Rivadeneyra.

José Gregorio Cayuela Fernández, José Ángel & Gallego Palomares La Guerra de la Independencia. Historia bélica, pueblo y nación en España (1808-1814). Universidad de Salamanca. 1 Enero de 2008.

  • ¿Te ha resultado útil este artículo?
  • SiNo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *