Despotismo Ilustrado

El Despotismo Ilustrado, o también conocido como Absolutismo Ilustrado, es un concepto político que enmarca a una corriente de monarcas absolutos del siglo XVIII, los cuales se sirvieron de las ideas de la Ilustración para intentar desarrollar sus gobiernos. ¿Cuáles fueron esas ideas? ¿Cuáles fueron los monarcas que se enmarcan dentro de esta corriente? ¿En qué regiones se desarrolló?. ¡A continuación, les brindaremos todas las respuestas y mucho más, acompáñennos!

Contexto ¹

La historiografía romántica fue quien se encargó de denominar «Despotismo Ilustrado» a una forma de gobierno muy característico del siglo XVIII. Actualmente, los historiadores prefieren la terminología Absolutismo Ilustrado, ya que la mayoría de los gobernantes etiquetados como «ilustrados» se inscribieron en la tradición del absolutismo y, aunque reforzaron su poder, no tornaron hacia el despotismo. Compuesto por dos términos antitéticos, ya que el movimiento de la Ilustración rechazaba al despotismo y al absolutismo, esta manera de administrar define la actuación de ciertos gobernantes cuyas reformas pretendieron mejorar económica y socialmente sus territorios, al mismo tiempo que reforzaron su poder.

Buen número de príncipes entendieron que el pensamiento ilustrado, con su propenso racionalismo, contaba con elementos capaces de volver más eficaz el gobierno. El gran modelo político para ese entonces fue Luis XIV, el rey absoluto de Francia, ya que este logró incrementar fuertemente su poder, reduciendo el de los estamentos e instituciones del reino. Por otro lado, muchos ilustrados consideraron que la única vía para realizar reformas profundas en poco tiempo era la utilización de un poder real reforzado y liberado de las trabas, y entre ellas, la del gran poder que contaba la Iglesia en los países católicos.

Esta forma de gobierno se impuso en la mayor parte de Europa, con la excepción de Gran Bretaña y las Provincias Unidas. Como régimen político tuvo lugar en las monarquías de la Europa septentrional (Dinamarca y, con eclipses, Suecia), de la Europa meridional (Portugal, España, en gran medida Francia y los estados italianos de Nápoles y Sicilia, Cerdeña, Lombardía, Toscana, Parma y los Estados Pontificios), de la Europa central (estados alemanes y Austria y los reinos incorporados de Bohemia y Hungría) y de la Europa oriental (Polonia y Rusia).

Despotismo Ilustrado mapa
Extraído de Goconqr.

Características ²

Se podría decir que las aspiraciones de los gobernantes y los ilustrados encontraron un espacio de entendimiento en una serie de objetivos que constituirían la esencia del absolutismo ilustrado:

    • Incremento y centralización del poder, con una mayor burocracia que lograra ampliar la eficacia en todo el reino.
    • Maximizar el prestigio internacional de la dinastía real.
    • Incremento de los ingresos de la Hacienda real a través de una reorganización fiscal que logre mayor recaudación.
    • Reorganizar y clarificar la administración de la justicia mediante la recopilación y modificación de códigos. Esto perseguía la doble finalidad de formar una justicia más dependiente del soberano y mejorar su aplicación.
    • Estimular la actividad económica, eliminado los obstáculos tradicionales que impedían su desarrollo: propiedades de manos muertas, derechos colectivos sobre la tierra, restricciones a la circulación de cereales y productos, etc.
    • Promoción de la educación, ciencia y cultura.
    • Secularización de la sociedad y la enseñanza.

A pesar de todos estos objetivos citados, existieron algunas manifestaciones políticas  muy significadas, siendo la principal de ellas el ataque a los privilegios de la Iglesia. El crecimiento del regalismo (avance de la Corona sobre la administración eclesiástica) permitía la expansión del poder real, el incremento del patrimonio y la fiscalidad de la monarquía, la clarificación y simplificación de la estructura jurídica, la reordenación de la propiedad de la tierra y la laicización de la cultura.

José II de Austria
Retrato de José II de Austria, soberano reconocido historiográficamente como un representante del Absolutismo Ilustrado. Extraído de Wikipedia.

Atacar al poder del clero y al dominio que manifestaban las órdenes religiosas sobre la enseñanza facilitaba el establecimiento de reformas educativas. En general, el regalismo ofrecía grandes oportunidades a los monarcas expectantes de un crecimiento de su poder. También los privilegios de la nobleza representaban un límite para el poder de los monarcas y un obstáculos para las reformas de la propiedad de la tierra que tanto ansiaban los ilustrados. Sin embargo, contra este estamento las monarquías no lograron avanzar debido a que las resistencias fueron más duras, por lo que muchas de las medidas propuestas no pudieron ser llevadas a la práctica. Esto era una demostración de los claros límites del absolutismo ilustrado, ya que fue una forma de gobierno que nunca pretendió cambiar en lo profundo a las estructuras del Antiguo Régimen.

Ejemplos de Despotismo Ilustrado ³

Como ejemplo de esta forma de gobierno podemos mencionar las gestiones de Federico II el Grande (Prusia y elector de Brandeburgo), José I de Braganza (Portugal), Carlos III de Borbón (España), Catalina II la Grande (Rusia) y José II de Habsburgo (Sacro Impero Romano Germánico). Todos estos gobernantes, acompañados de notables colaboradores y ministros, establecieron reformas administrativas con el fin de mejorar la recaudación, reforzaron la autoridad de la Corona y contrarrestaron el poder de la Iglesia católica en sus territorios.

Vale destacar como el rey Carlos III de Borbón estuvo rodeado de ministros ilustrados como Esquilache, Aranda, Campomanes y Floridablanca, quienes llevaron adelante numerosas reformas administrativas que desembocaron en lo que la historiografía denomina Reformas Borbónicas. Otro ejemplo notable puede ser la relación que mantuvieron Catalina II y Federico II con numerosos ilustrados como Voltaire, Montesquieu, Diderot, etc. José II de Habsburgopor su parte, estableció la tolerancia religiosa, disminuyó el poder de la Iglesia y unificó el sistema fiscal en sus territorios.

Bibliografía

¹ -Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial I. Madrid, 2006.

-Ribot, Luis. La Edad Moderna (siglos XV-XVIII). Marcial Pons, Ediciones de Historia, S.A, Madrid, 2017.

² -Benítez, Luis., Diccionario de Filosofía Volumen 1, Pluma y Papel, Buenos Aires, 2008.

-Benítez, Luis., Diccionario de Filosofía Volumen 2, Pluma y Papel, Buenos Aires, 2008.

³ -Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial I. Madrid, 2006.

-Góme Urdáñez, José Luis. «El Absolutismo Regio en España durante la Ilustración». Brocar, 26 (2002), 151-176.

-Gómez Urdáñez, José L. «Ideas políticas y agentes del triunfo del Despotismo Ilustrado Español (1756-1766)». Revista HMiC, número X, 2012.

-Fuentes, Juan Francisco. Luces y Sombras de la Ilustración española.

-Martínez Shaw, Carlos. El siglo de las luces. XVI jornadas de Historia en Llerena, Sociedad Extremeña de Historia, 2015. PPs. 11-39.

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Matías Dotto

Historia - Universidad Nacional Tres de Febrero. Instituto de Estudios Históricos - UNTREF.

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