Caída del Imperio Romano (Occidente)

La caída del Imperio Romano fue un hecho que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad. ¿Cómo sucedió? ¿Qué consecuencias trajo? ¡A continuación les brindaremos estas respuestas y más detalles sobre este suceso, acompáñennos!

Contexto⁽¹⁾

Durante los últimos años del Imperio Romano sucedieron numerosas reformas políticas y territoriales. Por ejemplo, el imperio romano se divide en dos con el fin de lograr una mejor administración. De esta forma surge el Imperio romano de Occidente, cuya capital será situada en la actual Milán y luego en Ravena, y el famoso Imperio romano de Oriente con capital en Constantinopla.

Otro hecho de vital importancia en esta etapa fue la consolidación del cristianismo como religión oficial del imperio. Finalmente, a través de una multicausalidad de factores (económicos, políticos, religiosos) el imperio entra en declive hasta que en el año 476 d. C, Odoacro depone al último emperador romano de occidente, Rómulo Augústulo.

De este modo, la península Itálica será gobernada sucesivamente por reyes bárbaros. Odoacro fue declarado rey de Italia, sin embargo, luego será asesinado y otros pueblos germanos dominaron la región. Por lo tanto, inicia un largo periodo sin unidad política, algo que será característico de la Edad Media.

Reino Ostrogodo
En color se puede observar el territorio del Reino Ostrogodo que surgió tras la caída de Roma. Extraído de Wikipedia.

La caída del Imperio⁽²⁾

La desintegración del Imperio Romano es uno de los temas que más debates generó a lo largo de la historia. Muchos estudiosos del tema trataron de explicar las causas de la decadencia romana y su descomposición. Vale destacar que esta disgregación sólo abarcó la parte occidental del Imperio, ya que en el Este, el Imperio Romano de Oriente (Imperio Bizantino) subsistió hasta la caída de Constantinopla por parte de los otomanos hacia 1453.

En forma sintética, podemos definir las siguientes hipótesis sobre la caída del Imperio:

Hipótesis Ideológica

Algunos historiadores sostiene que el declive del Imperio comenzó con el crecimiento de los cristianismos, ya que esto significó una disgregación de la tradicional sociedad romana. De este modo, y a través del uso político de la religión por parte de distintos emperadores, se fue formando una sociedad eclesiástica a la par de la civil. Sin embargo, esto no significó la desaparición de los diversos paganismos. De hecho, existió una fuerte rivalidad cultural entre las elites occidentales (mayormente paganas) frente a las orientales, mucho de ellos hombres nuevos en el mundo de la elite (mayormente cristianos).

Concilio de Nicea I.
Representación conmemorativa del Concilio de Nicea I. Extraído de Wikipedia.

Hacia fines del Imperio Romano se pueden distinguir tres tipos de conflictos religiosos:

  • Las Querellas internas: oposición de tendencias religiosas distintas, por ejemplo: nicenos vs arrianos.
  • Conflictos políticos/religiosos: choque de tendencias eclesiológicas diferentes que luchan por el control de las jerarquías eclesiásticas: donatismo vs priscilianismo.
  • Conflictos sociorreligiosos: resistencia de los seguidores de un determinado grupo religioso frente a los abusos de las jerarquías eclesiásticas correspondientes. Ejemplo de esto pueden ser los circumcelliones africanos.

Hipótesis Económicas

Hubo investigadores que sostuvieron que la causa de la caída de Roma fue netamente económica. Esta hipótesis se apoya en una idea de crisis basada en dos carencias recíprocas. Por un lado, un descenso demográfico que generó la falta de mano de obra. Por otro lado, pero de forma complementaria, la pérdida de la superficie cultivable y la baja productividad del suelo en general. Además, hay quienes sostienen que los circuitos mercantiles tendieron a contraerse para dar forma a organizaciones cada vez más autárquicas. Otra línea de investigadores han sostenido que, en forma general, durante este periodo el comercio era favorable a las civilizaciones del Oriente asiático, por lo que se generó una ruta de metales preciosos desde Occidente a Oriente.

Hipótesis Políticas

Entre las causas políticas podemos detectar dos vertientes: las Causas políticas externas y las internas.

Causas políticas externas

La noción más divulgada sostiene que el imperio sucumbió bajo las invasiones de los barbaros. Si bien es verdad que las oleadas ofensivas de los pueblos fronterizos fueron de una magnitud importante; sin embargo, hay que subrayar que la gran mayoría de los pueblos bárbaros ya estaban en la parte occidental, cuando el vacío de poder de las instituciones Occidentales permitió la disgregación del imperio. Los germanos habían entrado pacíficamente como resultado de la política romana que los incluía en las fuerzas militares del imperio y como mano de obra campesina en las zonas limítrofes.

Ubicación pueblos bárbaros.
Mapa de la localización de los distintos grupos bárbaros hacia el año 460. Extraído de Wikipedia.

Causas políticas internas

En en plano de la política interna existía una falta de legitimidad en el sistema gubernativo. Todos los sistemas políticos aplicados por diversos emperadores sufrían fuertes cuestionamientos en su aplicación y consolidación, lo que daba como resultado la lucha entre distintas facciones a través del amplio mundo de las instituciones romanas. Paulatinamente este proceso generó que la disputa del poder se centrara en el control de la facción militar. De este modo, se desencadenaron numerosas luchas entre distintas guarniciones militares para imponer candidatos, lo que terminó de minar la cohesión política.

Bibliografía

¹ -Bravo, Gonzalo. Historia del Mundo Antiguo. Madrid, 2015.

-Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial I. Madrid, 2006.

² -Botalla, Horacio, Diferencia, contestación, herejía. Sobre la alteridad religiosa en el medioevo occidental, en, analaes de Historia Antigua, Medieval y Moderna, 48, 2014.

-Bravo, Gonzalo. Historia del Mundo Antiguo. Madrid, 2015.

-Brown, P. El primer milenio de la Crisitandad Occidental. Barcelona, 1997.

-García de Cortazar, J. A. y Sesma Muñoz, J. A. Historia de la Edad Media. Una síntesis interpretativa. Madrid, 1988.

-Kinder, Hermann; Hilgemann, Werner. Atlas Histórico Mundial I. Madrid, 2006.

  • ¿Te ha resultado útil este artículo?
  • SiNo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.