Absolutismo

El Absolutismo fue un tipo de régimen político propio de los tiempos del Antiguo Régimen. ¿En qué consistía? ¿Cuáles eran sus límites?. ¡A continuación les brindaremos las respuestas y mucho más, acompáñennos!

Definición ⁽¹⁾

Se puede definir al absolutismo como la práctica política en la que el rey se coloca por encima de las leyes de una sociedad; es decir, la llamada «ley positiva» no le concierne. La añeja fórmula romano-medieval Princeps legibus solutus est (El príncipe está libre de las leyes) constituye el origen de la expresión «Rey absoluto».

Surgimiento de las Monarquías Absolutas ⁽²⁾

El absolutismo se fue formando en un extenso proceso, que sobre las bases medievales del Antiguo Régimen llegó a su momento cúlmine durante los siglos XVII y XVIII. Esto se debió a la propia índole de las sociedades estamentales del Ancien Régime, estructuradas sobre el privilegio, es decir, la desigualdad legal entre los hombres y grupos. Este tipo de sociedades se caracterizaron por la necesidad de un poder situado por encima del colectivo capaz de otorgar o quitar privilegios. Un poder soberano mas allá del Derecho, el cual pudiera realizar las excepciones.

Resulta necesario aclarar que cuando mencionamos la existencia de una ley que no afecta al rey, estamos haciendo referencia únicamente a la «Ley positiva». Vale recordar que durante el Antiguo Régimen abundaban distintos sistemas legales ordenados de forma jerárquica, cuya cúspide la conformaba la llamada «Ley Divina» y, por debajo de ella, la «Ley Natural». Mientras que la primera estaba basada en en los Mandamientos y las Sagradas Escrituras, la ley natural no estaba escrita pero se consideraba impresa en la naturaleza humana y no podía contradecir a la ley divina, ya que se consideraba a Dios como creador de la naturaleza.

Recién por debajo de estos dos órdenes legales se encontraban las leyes positivas; es decir, las legisladas por los hombres, que admitían entre ellas diverso rango y categorías. En un mundo en dónde todavía la separación entre política y religión no estaba consolidada, tal vez un límite importante al poder real era la propia conciencia del monarca y su temor de Dios. Este freno cobra importancia al considerar sociedades tan fuertemente sacralizadas como las previas al siglo XIX.

Coronación Luis XIV.
Ceremonia de coronación de Luis XIV, uno de los reyes absolutistas más reconocidos en la historia. Reims 1654. Extraído de Wikipedia.

Teniendo esto último en cuenta, los reyes tenían deberes que cumplir, entre ellos, asegurar la buena administración de la Justicia y defender a sus súbditos. Los monarcas eran conscientes de la responsabilidad que adquirían, lo cual solía llevarlos a actuar con prudencia y dejarse aconsejar. Si bien el poder de algunos reyes era absoluto, esto no significaba que sea ilimitado, irracional o arbitrario.

Límites al Absolutismo

Existieron ciertos límites al poder absoluto como lo fueron el Derecho privado y la propiedad; los parlamentos y las leyes fundamentales del reino. El primero trataba de evitar los impuestos excesivos e ilegales, obligando al rey en principio a contar con el acuerdo de los súbditos a través de las asambleas representativas. Sin embargo, sabemos que tal freno fue más bien teórico que real. Lo mismo sucedía con la convocatoria de Cortes y parlamentos, ya que los monarcas absolutos trataban de evitar al máximo dichos eventos o redujeron estos poderes.

Más seria era la actuación en contra de las leyes fundamentales (relativas a la religión, la sucesión al trono, etc.), que según algunos tratadistas implicaba la conversión del gobernante en tirano y justificaba el derecho de resistencia de su pueblo. Por otro lado, a pesar que el rey no estuviera sometido a las leyes positivas, el monarca no podía hacer cuanto quisiera. La agenda del rey, expansiva y monopolizadora, rápidamente encontró numerosas resistencia por parte de otros estratos sociales con sus respectivas agendas: parlamentos, iglesias, noblezas, letrados, ciudades, burgueses, etc.). Estas resistencias lograron en muchos casos moderar la realidad del absolutismo y frenar su avance.

Retrato de Nicolás II.
Retrato de Nicolás II, el último de los monarcas absolutistas en tierras europeas. Extraído de Wikipedia.

Características del Absolutismo ⁽³⁾

Al ser una culminación del proceso de fortalecimiento del poder de los príncipes propio del Renacimiento, el absolutismo cuenta con ciertas características que pueden hallarse en aquellas monarquías que avanzaron por aquella senda:

  • Mayor presión fiscal y aumento de los ingresos de las haciendas reales.
  • Notorio incremento del poder militar y naval en épocas bélicas.
  • Necesidad de codificación de leyes.
  • Desarrollo de la diplomacia.
  • Dificultades administrativas debido al aumento del número de funcionarios reales.

Otro hecho característico de las monarquías absolutas fueron los movimientos opositores, que en numerosas ocasiones dieron lugar a revueltas de distintas índole, desde levantamientos populares a reacciones de grupos privilegiados.

Bibliografía

¹ – Artículo en Definicion.de

² -Ribot, Luis. La Edad Moderna (siglos XV-XVIII). Marcial Pons, Ediciones de Historia, S.A, Madrid, 2017.

³ -Ribot, Luis. La Edad Moderna (siglos XV-XVIII). Marcial Pons, Ediciones de Historia, S.A, Madrid, 2017.

– Tenenti, Alberto. La Edad Moderna. Siglos XVI- XVIII. Barcelona, Crítica, 2000.

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Matías Dotto

Historia - Universidad Nacional Tres de Febrero. Instituto de Estudios Históricos - UNTREF.

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